Leon Hunter

12 chanchullos en traducción jurada

Aunque el título de esta entrada es algo sorprendente, en realidad, no lo es tanto. Desde que España entró en crisis (y yo diría, desde que España es España…) hay mucho chanchullo . El problema es saber cuáles son los chanchullos en traducción jurada de verdad y cuáles no.

Muchas veces nos preguntan otros jurados o se sorprenden por cosas aparentemente normales.

Otras les engañan o están a punto de caer en lo que podría convertirse en un chanchullo. O incluso ser un error muy grave…

Por eso escribo este artículo, ante todo para aclarar lo que es susceptible de calificarse como «chanchullo». Y lo que puede convertirse en uno si no se tiene cuidado y se pisa con mucha cautela.

Además, en la actualización de este artículo (tras la nueva normativa introducida en 2014), vamos a ver los chanchullos que ya no se pueden hacer. Gracias a la nueva Orden, algunos de los trucos anteriores se han vuelto complicados… En algo teníamos que mejorar…

A continuación, exponemos 12 chanchullos en traducción jurada:

1.- La «caja de galletas»

En foros de traductores (y, a veces, en los periódicos) se habla de personas que acumulan varios sellos de jurados en una «caja de galletas» o similar… Los medios para obtenerlos son diversos: porque el propio intérprete les venda el sello (en un caso se habló de que se ofrecía 6.000 euros por la compra de sellos), porque el IJ haya fallecido, no se haya registrado este deceso en la lista de IJ y los familiares hayan vendido el sello… En ocasiones nos envían alguna noticia de denuncias de este tipo.

Por supuesto, que los jurados son los primeros interesados en denunciar este tipo de chanchullos en traducción jurada. Por suplantación, intrusismo, etc.

Consejo: no prestarle el sello a nadie y guardarlo a buen recaudo. El sello, aunque no lo parezca, es un valor y hay delincuentes que podrían enriquecerse con un sello.

2.- Papel sellado. — PARCIALMENTE SOLUCIONADO.

Alguna vez nos han llegado rumores (sin confirmar) de empresas o personas que tenían papel ya sellado. Sería grave que se pudiera usar para traducciones juradas de las que el traductor no tiene conocimiento… Sería toda una sorpresa que de repente te llegara una queja o una consulta de un cliente del que no tienes la menor idea.

Peor aún sería la persona que accediera a hacer algo así y que vendiera papel sellado por un módico precio. Por supuesto, ni que decir que podría estarse poniendo en riesgo por las responsabilidades de todo tipo que pueda acarrear, incluso de tipo penal.

De estos casos, si se tiene constancia, lo normal es que se informe a las autoridades (en nuestro caso, al MAEC).

¿Cómo se ha solucionado con la nueva normativa? — Pues porque ahora con la nueva normativa hace falta adjuntar la copia del original con el sello y la fecha. Por eso este chanchullo en traducción jurada está parcialmente solucionado.

3.- Jurar traducciones de otros NO ES CHANCHULLO.

Muchas veces nos lo comentan como si fuera algo medio raro o medio ilícito pero no lo es en absoluto. De hecho, incluso puede salir una mejor traducción si traduce uno y otro revisa. Suponiendo que revise de verdad, claro… Y, por supuesto, antes de jurar cualquier traducción (propia o ajena) hay que revisarla a conciencia. Frecuentemente se cumple aquello de «cuatro ojos ven más que dos«. En la revisión pueden salir cifras que están mal. O algún otro despiste. Así que lejos de ser algo raro o no recomendable, me parece bien. En la traducción jurada también han de seguirse prácticas ya tan establecidas en la traducción simple como la traducción por una persona y la revisión por otra.

La revisión de juradas

¿En qué puede fallar la revisión? — Puede fallar porque, por ejemplo, la realice una persona menos experta que el traductor jurado. Puede ser que una administrativa de una empresa haga la revisión. Entonces, puede mandar unas correcciones improcedentes y hacer enfadar al traductor. En otros casos, tiene más que ver con la manera en la que se hace. Porque se falte al respeto o porque no se haya dado plazo suficiente. Si el traductor, por ejemplo, ha estado toda la noche sin dormir, no es de recibo una revisión impertinente.

En nuestro caso, para evitarnos problemas, siempre revisa una segunda persona antes de entregar al cliente. Así nos evitamos bastantes disgustos. Aún así, siempre puede haber errores si se trabaja con demasiadas prisas. Es una batalla difícil, pero hay que luchar por los plazos mejores.

Si no, únicamente estamos quedando mal cada vez que hacemos un trabajo y siempre nos van a hacer «bullying» por los errores que haya.

4.- Poner el sello en una traducción de otro sin haberla cotejado / leído. O, peor aún, adjuntar una certificación o mandar la hoja de la certificación sellada sin saber a qué se va a adjuntar. — SOLUCIONADO.

Más que chanchullo sería de tontos

Esto ya no se puede hacer por la obligación de adjuntar la copia del original, con el sello y la fecha. No es posible dar «el cambiazo» de esta manera.

5.- Por extensión de la anterior, jurar la primera o última hoja de un documento.

También es un chanchullo anterior que está solucionado.

Con la crisis apareció mucho espabilado. Hubo casos de gente que pedía jurar una hoja pero que luego podrían haber adjuntado más hojas.

En aquel momento se podía indicar, en la certificación, que se trataba de una traducción jurada de una sola hoja.

Esto era la única garantía en aquel momento. Sin embargo, ahora ya no es posible hacer nada parecido por la obligación de adjuntar la copia sellada y fechada.

6.- Jurar un solo párrafo, una parte de un documento, tres columnas de un documento de seis columnas, etc. — NO ES CHANCHULLO.

Siempre que se indique claramente la parte del documento que se jura.

¿Cómo ha cambiado con la nueva normativa? Antes se podía indicar en la certificación que se juraban «tres párrafos del documento tal de tal«. Actualmente ya no debe modificarse el texto de la certificación. Por tanto, la solución que queda es marcar en la copia que se va a adjuntar, lo que se ha traducido. O bien, tachar o eliminar las partes que no se hayan traducido.

7.- Hacer una traducción jurada de otra traducción jurada — NO ES CHANCHULLO.

Aunque haya gente que piense que es raro, que debe ser inmoral o ilegal, no lo es para nada. Un caso frecuente son las «juradas cruzadas». Si en España no tenemos jurados de inglés a portugués, la única forma de llegar a esa traducción jurada es con una jurada de inglés al español y otra de español al portugués… Por supuesto que en estos casos el original de nuestra traducción jurada (el documento a partir del que traducimos) es la jurada del otro traductor (aunque sí es cierto que entra mucho el «picorcillo» de echar un vistacillo al documento original y mejorar la traducción – sobre todo si conocemos el otro idioma – no debemos hacerlo).

8.- Cambiar el contenido de una jurada por una traducción que no está, es falsa o es un añadido.

Esto sí es un problema importante sobre todo si es el cliente el que insiste o discute para que se añada ese contenido. Incluso nos puede intentar engañar, aprovechándose de nuestro desconocimiento de un determinado sector, especialidad, etc.

Mucho cuidado con las propuestas de traducción de los clientes o incluso con «correcciones airadas» de clientes que están intentando conseguir una traducción que difiere del original o que falsea su contenido. Puede ser algo tan nimio como un tiempo verbal…

Me acuerdo de una discusión con unos clientes en torno a una traducción de «may occur» que pretendían que se tradujera por «ocurrirá» y no «puede ocurrir«… Se propusieron varias alternativas como «puede / podrá suceder» pero se dijo que en ningún caso era «sucederá». Finalmente dijimos que no y dijeron que iban a buscar a «otro traductor»… Muy bien, pues que lo busquen si quieren.

Consejo: no temas retrasar una decisión si surge una disputa en torno a una solución de traducción o si el cliente intenta presionar para conseguir una determinada traducción. Diles que lo vas a consultar y necesitas un tiempo para verificar algunas fuentes. Utiliza – si lo ves conveniente – estrategias como dejar el término en la lengua original y poner la traducción entre corchetes en casos donde sea procedente hacerlo (por ejemplo, para titulaciones académicas, notas o calificaciones de difícil traducción…).

En determinados casos puedes añadir una nota del traductor (conviene no abusar y poner las menos posibles) con una referencia a una fuente (incluso una fuente online con un enlace de Internet) para aclarar o explicar un determinado término.

9.- Fiarse de explicaciones del cliente de contenido que no está o no se ve.

Aunque muchas veces nos convenga hacerlo y no pedirles que nos manden el original no hay que fiarse… Si es un dato importante, debes pedir el original para verlo o simplemente indicar que es ilegible.

Consejo: puedes pedir al cliente que te adelante la información que necesitas por mail y pedirle que traiga el original en el momento de la recogida, momento en el que cotejarás el original con la traducción.

Esto es importante porque hay gente que piensa que se puede adelantar el original. Pero una cosa es ir trabajando con un borrador y otra cosa es no tener original. Como a la traducción tenemos que adjuntar la copia del original, tiene que existir original. Punto pelota.

10.- Jurar un documento falso — NO ES CHANCHULLO.

Frecuentemente podemos pensar que un documento nos parece extraño o que no se parece a otros documentos similares que hemos visto del mismo tipo, pero lo dudamos. En caso de estar seguros de que es un documento falso, habría que denunciarlo. Si no estamos seguros no hay nada que hacer. En cualquier caso, el traductor no certifica la validez del documento original y, para mayor seguridad, puedes añadir una nota en ese sentido (similar a la que figura en muchos textos de legalizaciones) señalando que el traductor jurado solo certifica que la traducción es una traducción fiel y completa del documento original pero no se certifica ni el contenido del original ni la ulterior utilización que vaya a dársele.

11.- Sellar un documento original — NO ES CHANCHULLO.

En determinados casos (por ejemplo, ciertos jueces lo pueden exigir) se puede pedir el sellado del documento original. En ese caso hay que preguntar cien veces al cliente si está seguro segurísimo de que quiere que lo hagamos. Porque sellar un original podría suponer que se invalida ese original.

Consejo: pide al cliente que te traiga el documento y que te indique lo que quiere.

Alternativamente, si manda la traducción por mensajería o por correo postal, indícale que ponga una nota adhesiva señalando la página y lugar exacto dónde debe ir el sello.

También debería confirmarlo por escrito en el propio email y no temas pedirle al cliente que te lo confirme por mail para tener constancia escrita de la petición.

Actualización (2016). Según información reciente, aparentemente sigue estando permitido. Algunos jurados pensaban que porque la nueva orden dijera «copia del original» no se podrían adjuntar originales a las traducciones. Evidentemente, no vamos a grapar un pasaporte a una traducción jurada. Sin embargo, hay muchos documentos (copias autorizadas de escrituras, copias registrales…) que son – ciertamente – copias de un original.

12.- Jurar contenido y/o documentos para los que no se posee la titulación / nombramiento.

No está permitido. Por supuesto que no podemos jurar documentos en idiomas para los que no poseemos la titulación y nombramiento. Ni tan siquiera frases sueltas o palabras sueltas dentro de un documento que estén en otro idioma. Podemos indicar simplemente algo así como [aparece un sello en alemán] o bien transcribir el contenido en la traducción. Pero nunca podremos traducirlo incluso aunque sepamos perfectamente lo que significa.

Consejo: indícale siempre al cliente que no puedes traducir contenido en otros idiomas. Y si apareciera contenido importante en otro idioma deberá buscar a otro jurado para que traduzca ese contenido. O un jurado que posea el nombramiento en dos idiomas. Si lo anterior no fuera posible, una idea es volver a pedir un original en un solo idioma.

Traductor jurado en Madrid, Leon Hunter SL. Solicita presupuesto sin compromiso aquí