Señales de que una traducción necesita revisión profesional
Una traducción puede resultar fluida y, aun así, contener errores importantes. También puede presentar frases poco naturales sin que eso permita saber con certeza si la redactó una persona, un sistema de traducción automática o una combinación de ambos. Por eso, una evaluación profesional no debería intentar adivinar qué herramienta se utilizó: debe comprobar si el texto cumple su finalidad, reproduce correctamente el original y mantiene la coherencia terminológica y formal.
Qué conviene comprobar
| Aspecto | Señal de alerta | Comprobación necesaria |
|---|---|---|
| Contenido | Faltan datos, aparecen añadidos o cambia el sentido | Cotejar la traducción con el documento de origen, no solo leerla de forma aislada |
| Terminología | Un mismo concepto recibe varias traducciones | Revisar glosarios, textos paralelos fiables y convenciones del sector |
| Contexto | Las palabras son posibles, pero no encajan en la situación | Comprobar quién emite el texto, a quién se dirige y para qué se utilizará |
| Nombres y cifras | Hay errores en fechas, importes, unidades, cargos o nombres propios | Realizar una revisión específica de elementos no lingüísticos |
| Formato | Se ha perdido información de tablas, notas, sellos o campos | Comparar la estructura y verificar que el contenido sea localizable |
| Estilo | El texto es artificioso, ambiguo o impropio del género documental | Adaptar registro, sintaxis y convenciones sin alterar el significado |
Fluidez no equivale a exactitud
Los sistemas automáticos actuales pueden generar textos muy naturales. Esa fluidez puede ocultar omisiones, interpretaciones incorrectas, terminología inadecuada o datos inventados. A la inversa, una frase rígida no demuestra por sí sola que la traducción sea automática: puede deberse a un original difícil, a una convención propia del documento o a una revisión insuficiente.
La calidad debe evaluarse con criterios verificables. En un contrato importa que obligaciones, sujetos, plazos y condiciones sean inequívocos. En un informe médico, la terminología y las relaciones entre síntomas, pruebas y conclusiones. En un texto comercial, además de la fidelidad, cuentan el público, el tono y la función persuasiva.
Errores que una lectura superficial puede pasar por alto
Algunos fallos se detectan enseguida, pero otros requieren acceso al original y conocimiento especializado. Los falsos amigos, las negaciones, las referencias internas, las abreviaturas y las palabras polisémicas pueden alterar el sentido sin producir una oración aparentemente incorrecta. También deben revisarse cifras, separadores decimales, monedas, zonas horarias y formatos de fecha.
Los correctores ortográficos y gramaticales son útiles, pero no sustituyen el cotejo bilingüe. Pueden señalar repeticiones o problemas formales; normalmente no saben si se ha traducido mal una cláusula, si falta una línea o si el término elegido es el habitual en un ámbito profesional concreto.
Cómo organizar una revisión eficaz
Antes de empezar conviene conocer la finalidad del documento, el país o público de destino, las instrucciones del cliente y los materiales de referencia. Después se realiza un cotejo bilingüe para localizar errores de sentido y omisiones. Una lectura final del texto de destino permite corregir coherencia, estilo, puntuación y formato. En trabajos de especial riesgo puede ser aconsejable que intervenga una segunda persona cualificada.
Si se emplean herramientas de traducción automática o inteligencia artificial durante el proceso, hay que valorar previamente la confidencialidad del documento, las condiciones del proveedor y las obligaciones asumidas con el cliente. No debe introducirse información personal, jurídica, médica o empresarial en servicios externos sin una base adecuada y sin las garantías necesarias.
Qué debe entregar una revisión profesional
Una buena revisión no consiste en cambiar palabras por preferencias personales. Debe corregir problemas justificables, respetar las decisiones válidas del traductor y dejar un texto adecuado para su uso. Cuando resulte útil, el revisor puede señalar dudas que solo el cliente o el autor del original estén en condiciones de resolver.
En definitiva, no existe una prueba visual infalible que revele cómo se produjo una traducción. La pregunta útil es otra: ¿el texto es completo, exacto, coherente, apropiado para su propósito y seguro para el contexto en el que va a utilizarse?
Artículo revisado y actualizado en septiembre de 2026.












¡Buenísimo! 🙂
¡Muy bueno el artículo!
Muy cierto todo lo comentado. Y si a todo ello le sumas que, cuando se trata de textos de marketing con un estilo algo informal con frases hechas o referencias y guiños, ya ni te cuento. Hay quien dice que, si tardas más de 2 segundos en arreglar una frase traducida con TA, mejor empezar de cero.
A mí hay proyectos en los que me ayuda mucho y otros en los que prefiero no tenerla para no «contaminarme». ¡Pero muchas veces no se sabe cuál será el caso hasta que llega el momento de ponerse manos a la obra! De cualquier forma, es una experiencia curiosa con la que te puedes echar unas buenas risas (como lo de T.I.A. = aunt :-P)
¡Saludos!
[…] que alguien se fuera a dar cuenta. Total, no se han escrito artículos sobre el tema (como este) ni se han hecho memes al respecto… ¿Qué más da si tu quieres poner Vino en botella y te […]
¿Por qué «inconsistencias e incoherencias»? Son «incoherencias» o «inconsecuencias», y nada más. «Inconsistency» no es nunca inconsistencia, ni «inconsistent» inconsistente. Es un falso amigo de primaria.
Hola:
Eso es en referencia a los términos que utilizan tanto las CAT Tools como los gestores de proyectos, que siempre hablan de «inconsistencias e incoherencias». En inglés tampoco tiene mucho sentido. Para muchos casos que llaman «inconsistency» tampoco usaría esa palabra.
Leon Hunter
Cuidado con el enfoque de artículos. Es MUY dañino dar la impresión de que si hay segmentos del texto contenido en la traducción que coincide con la respuesta de una herramienta CAT, el texto es de baja calidad. Aquí no hablamos de subir un archivo y entregarlo como sale de la herramienta.
Porque alimentamos los troles que se lucran con herramientas que comparan con salidas de CAT, SIN TENER JAMÁS EN CUENTA:
* Si el texto ofrece alternativas
* Si deformar intencionadamente los segmentos reduce la calidad de la traducción
* Si el traductor al no poder ganar tiempo tecleando tiene que sacarlo de la traducción
* Si el traductor renuncia a comparar su propuesta con las de los CAT por si algún cliente «iluminado» se niega a pagarle alegando SOLO que se parece a un CAT.
Sentido común, por favor, el objetivo número 1 de l traducción es la calidad. No porque coincida con una herramienta es malo, y no porque sea completamente distinto es bueno.
De hecho, en los pocos casos que he discutido por similitud de segmentos a una herramienta (0,5% o menos), el cliente SIEMPRE ha sido incapaz de sostener cualquier tipo de problema de calidad con ejemplos concretos.
Así que traductores, aboguemos por lo sensato… Si una salida de CAT para un segmento mejora la del traductor, se cambia.