Tarifas para clientes directos: cómo explicar el valor de una traducción
Una tarifa para clientes directos debe cubrir traducción y revisión, pero también preparación, comunicación, gestión de versiones, facturación y responsabilidad. El precio resulta más comprensible cuando se explica el alcance concreto en vez de recurrir a afirmaciones genéricas sobre calidad.
Qué puede incluir el presupuesto
| Componente | Valor aportado |
|---|---|
| Análisis del encargo | Identificar finalidad, riesgos y requisitos |
| Documentación | Usar terminología adecuada al sector |
| Revisión | Comprobar sentido, cifras, coherencia y formato |
| Gestión | Controlar consultas, plazos y versiones |
| Confidencialidad | Aplicar canales y accesos adecuados |
| Entrega y soporte | Preparar archivos y resolver incidencias del servicio |
Cliente directo y agencia
La agencia suele asumir captación y coordinación, mientras que el traductor que trabaja directamente realiza esas tareas. Por eso las tarifas no son necesariamente comparables. El cliente directo puede pagar más, pero también recibe un servicio con mayor componente comercial y administrativo.
Evitar descuentos ambiguos
Un descuento debe corresponder a una reducción real del trabajo, un volumen confirmado o un proceso más eficiente. No conviene rebajar por promesas futuras ni eliminar revisión para alcanzar una cifra. El precio final debe indicar impuestos, entregas y cambios incluidos.
La mejor estrategia comercial es describir con claridad qué problema se resuelve, qué riesgos se controlan y qué recibirá el cliente.
Artículo revisado y actualizado en septiembre de 2026.












Muy bien dicho todo, Leon. Lo cierto es que yo también he visto varias veces en páginas de colegas de profesión lo que comentas de no ser «precisos» a los ojos de un cliente, y ahora que he leído esto, tienes más razón que un santo. Tus alternativas me parecen adecuadas; aunque asusten a varios clientes, también te quitas de encima a los clientes que no te interesen, pues los que te escriban saben a lo que van.
Saludos,
Pablo
Estoy de acuerdo, Leon, lo que pasa es que a veces el cliente se apoya en eso para tomarte un poco el pelo, y si le dices que una página suele salir por 30 euros, te manda un documento a letra tamaño 6 escaneado de mala manera con una calidad pésima sobre legislación sueca sobre declaraciones fiscales de patrimonio accionarial en inglés y pretende que le cobres 30 euros!!! (y espera que se la envíes por mensajería urgente a Laponia para que le llegue a la mañana siguiente!!! Por eso a veces, hay que ser tan impreciso… 😉
Pienso que cada tipo de cliente tiene un tipo de marketing. Lo que vale para particulares no necesariamente es válido para otros clientes.
Gracias por leer el blog 🙂
Leon Hunter
Interesante y cierto.
También es verdad lo que dice Perry, aunque para eso están las indicaciones de descarga de responsabilidad y la diferencia entre una orientación, un precio estimativo y un presupuesto en firme ¿no?
Vaya, Leon, me siento un tanto identificada :S. Y lo cierto es que creo que tienes razón. En mi web al principio sí puse los precios pero después vi que lo más frecuente es no ponerlos. Todavía no tengo claro qué es mejor. Veo ventajas y desventajas tanto si se ponen como si no. Sí que es verdad que quizás tener una sección «tarifas» crea demasiadas espectativas para luego andarse por las ramas. Tendré que replantearme el asunto ya que encuentro bastante lógico lo que dices.
¡Saludos!
Ji, ji :))
No era una crítica: yo lo que digo es que según el cliente al que te dirijas hay un marketing específico para cada uno: y un tipo de cliente concreto prefiere eso. Pero, para otros clientes no es lo mismo 🙂 Cada uno tiene que ver dónde se quiere posicionar y a qué tipo de clientes se dirige.
Saludos,
Leon Hunter
Sea crítica o no, es constructiva y eso siempre es de agradecer.
¡Tomo nota! 😀
Ok, me alegro, Carolina. A veces me paso un poco de listo pero nunca es con mala voluntad 🙂
Cuánta razón.
Los ejemplos me han encantado, y es que a veces queremos parecer tan profesionales que lo que hacemos es ser unos «repelentes» indeseados. Y hasta que uno no habla del tema, los demás no se dan cuenta.
Hola, Leon:
Tienes razón en lo que dices, pero como bien apuntas, eso solo es válido para un determinado tipo de clientes (sobre todo particulares) y cuando estás muy habituado a traducir cierto tipo de textos y, por tanto, ya sabes qué extensión y dificultad suelen tener.
Como la traducción jurada de certificados y similares para clientes directos representa un porcentaje mínimo de mi facturación, no tengo en mi web unos precios detallados como los que expones. Eso sí, aunque digo lo de que el precio depende, sí indico un intervalo de tarifas para que el cliente sepa por lo menos a qué atenerse y que tenga claro que no le va a costar menos de x.
Un saludo,
Isabel
Aunque, como ya han comentado por aquí, no siempre se pueden precisar tanto los presupuestos (la traducción jurada de documentos «estándar» permite hacerlo más que otras), creo que tienes mucha razón en que, en general, los posibles clientes desean que se les ofrezca información sobre tarifas y presupuestos, y una información que les resulte útil y comprensible. En la traducción/interpretación, como en otras profesiones liberales, tenemos cierta tendencia a no publicar nuestras tarifas y es probable que, en muchos casos, estemos cometiendo un error al no hacerlo.
¿Se pueden considerar las tarifas que aparecen en el texto como estándar en el mercado actual? Mis tarifas están algo por debajo y no quisiera hacer competencia desleal. Estoy totalmente de acuerdo con lo que plantea admin, hace falta más concreción en las tarifas.
No lo tomes a mal, pero no me parece acertada la comparación con alguien que ingresa a una tienda a comprar un vestido. Si el vestido está hecho, no es posible que no tenga precio.
Una entrada muy interesante. Creo que muchos pecamos de lo mismo, desafortunadamente.
Muy bien explicado. Creo que muchos pecamos de lo mismo, desafortunadamente. Damos por sentado muchas cosas y acabamos resultando demasiado imprecisos.
Una entrada muy interesante, sí señor.
Una entrada muy interesante, sí señor.
¡Gracias, Scheherezade!
Leon Hunter
G-E-N-I-A-L !!!!!!
Los contenidos de esta página me parecen fabulosos, estupendos, sin parangón.
La situación planteada la vivo cada día. Los clientes me mandan correos electrónicos de este tenor: «Tengo un documento de siete fojas, es un poder general. ¿Cuánto me saldría la traducción?» Y de mi respuesta depende que me den a mí el trabajo o no.
Incluso los clientes «especializados» (habituados a encargar traducciones) me dicen algo como: «El texto tiene 932 palabras. ¿Cuánto me saldría la traducción?» Y el texto, ¿de qué trata? ¿Es de Astrofísica VII para un doctorado o de un horóscopo de revista mensual? Tal cual.
Gracias por existir.